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    Resistencia al cambio

    El reto es crear organizaciones capaces de renovarse continuamente sin crisis previas que lo justifiquen. (Gary Hamel)

    Seguir pensando que siempre se ha hecho así” es negar la realidad de una nueva economía y mucho peor, es limitar nuestras oportunidades y renunciar al progreso. Sin embargo, por mucho miedo que tengas, el cambio siempre ha existido, el ser humano es innovador porque sino, no estaríamos aquí.

    Para romper las reglas y ser la referencia del mercado, es necesario identificar primero los cambios que se producen en nuestro entorno para así ser los primeros en adaptarnos a los grandes cambios que siempre estarán por venir.

    Comparto contigo dos buenos ejemplos en los que he tenido la posibilidad de aportar mi visión y experiencia profesional. Estos dos proyectos han sabido conocer y conectar  con el mercado en sectores muy maduros. Representan una nueva forma de concebir la empresa y una nueva manera de trabajar:

    La consultora de negocio y desarrollo empresarial, ThinkCo da respuesta a las nuevas necesidades de las Pymes. Su método ayuda a las empresas en todas las fases que componen el ciclo de vida empresarial, desde el Nacimiento de la idea (oportunidad de negocio) hasta el Desenlace (viabilidad empresarial).

    Un concepto de despacho profesional original, que se diferencia de su competencia y aporta un alto valor percibido a sus clientes. Está basado en el beneficio colectivo, con términos que expresan colaboración, como compartir, convertir y conseguir.

    En Melónplatinum han transformado un producto ordinario como el melón, en extraordinario, mediante una cuidada producción y selección. El apoyo en las nuevas tecnologías ha sido básico para la difusión y distribución de su Tesoro.

    Su éxito ha sido unir el sabor y la pasión del Mediterráneo, en una verdadera experiencia platinum.

    Ya no puedes permanecer más tiempo en tu zona de confort, pensando: resistir o renovarse, esa es la cuestión. Puedes justificar la situación de tu empresa con miles de excusas externas, pero en algún momento deberías preguntarte:

    ¿Cuál es el valor de no hacer nada?

    Salvador Garcia

    Consultor_negocio, especializado en marketing de renombre.

    1 comentario Dejar comentario

    1. raoul #

      A finales del S.XIX un grupo de obreros del sector textil comandados por John Ludd se rebelaron en EEUU contra la introducción de maquinaria en las industrias y destrozaban todas aquellas que encontraban a su paso, ante el miedo a perder sus empleos y su modo de vida. Las protestas de estos luchadores románticos sólo sirvieron para dar nombre a una corriente que ha pasado a la historia como “neoluddismo”. Esta define a las personas o grupos que se oponen a la introducción de la tecnología y la innovación en nuestras vidas como un fin en sí mismo y no como una forma mejor de hacer las cosas que venimos haciendo.

      En el lado opuesto se encontrarían los “tecnófilos”; aquellos que abogan por defender lo tenologicamente nuevo como irremediablemente superior y mejor, independientemente de los fines a los que sirve. El tiempo ha demostrado que ni unos ni otros tenían razón, la innovación y la tecnología (el cambio) debe aceptarse si es para mejor, es decir, si contribuye a satisfacer nuestras necesidades de una forma más eficaz y no crea problemas que antes no teníamos. Las Tics no deberían introducirse como un fin en si mismas sino como medio para conseguir un fin concreto, para hacer la vida más fácil y no multiplicar nuestros problemas y necesidades.

      Quizá esa pueda ser la clave del éxito en las iniciativas que comentas.
      Esta es mi humilde aportación (desde un punto de vista filosófico) a tu post.

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